AMLO, el gran protagonista del debate

AMLO, el gran protagonista del debate

@DavidMonrealA

Como era de esperarse, Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición “juntos haremos historia” (Morena, PT y PES), fue el gran protagonista de la noche.

Como puntero, llegó al debate como el candidato a vencer, pero también fue quien más arriesgó, colocándose en la contienda a la par de sus contrincantes, que lo siguen muy de lejos en las encuestas.

Tanto Anaya como Meade y los candidatos “independientes” se enfocaron en golpear al único presidenciable con la calidad moral y las cualidades éticas necesarias para dirigir la nación mexicana.En su estrategia conjunta se dejó ver la complicidad que los une, pues aún sin posibilidades de triunfo, todos trabajan con un único propósito: evitar la victoria de obrador.

Recordemos hace seis años cómo Josefina Vázquez Mota, candidata panista, no tuvo empacho en reconocer el triunfo de Peña Nieto aun antes de darse a conocer los resultados oficiales, demostrando que su presencia en la contienda tenía el único objetivo de dividir la votación y restar sufragios a Andrés Manuel.

Hoy la sociedad mexicana tuvo la oportunidad de ver en acción a la mafia del poder trabajando en conjunto, con sus respectivos diálogos prefabricados en los que se lanzaban mutuamente acusaciones que ya son de dominio público, pero atacando juntos y con todo al candidato más fuerte. Para su mala suerte los señalamientos contra Obrador y los partidos que lo abanderan ya no logran confundir a la opinión popular.

Obrador está respaldado por una trayectoria política honesta, congruente e incansable en la que el pueblo mexicano se identifica, respeta y apoya.

En cambio Anaya tuvo que empezar su campaña atorado en el lodo de la corrupción y el lavado de dinero del que no ha podido salir, pues no ha esclarecido cómo y por qué su patrimonio ha crecido de la forma desmedida en que lo ha hecho durante sus cargos en la administración pública.

De Meade podemos hablar extensamente. Como secretario de estado ha dejado mucho qué desear a la sociedad mexicana, es responsable de los gasolinazos, del exagerado endeudamiento y del rezago social que las políticas públicas tecnócratas no han podido atender.

Margarita Zavala, como esposa del responsable del baño de sangre en México no tuvo mucho que ofrecer. Habla de seguridad con una guerra a cuestas de su esposo y del partido en que militó hasta hace poco, el PAN. Sin mencionar que carece de propuestas concretas y en cambio apela a su condición de mujer sin mérito alguno de orden moral, ético, político o intelectual.

Jaime Calderón perpetró el crimen que el TEPJF le permitió al concederle la candidatura presidencial: presentarse como delincuente electoral ante la nación mexicana sin un proyecto serio, como simple compinche de la maniobra política del PRIAN para detener el triunfo de AMLO.

En conclusión, este debate no tuvo sorpresas. Andrés Manuel defendió su amplia ventaja aprovechando la ocasión para presentar nuestro proyecto de nación, para revelar la hipocresía de la simulación democrática que representan los demás candidatos y para mandar un mensaje de unidad nacional a todos los patriotas que este primerio de julio seremos protagonistas del cambio verdadero. Juntos Haremos Historia.