Ayer concluyó la LXIII legislatura en el Senado

Ayer concluyó la LXIII legislatura en el Senado

Desde 2012 comencé este encargo de representar el pacto federal, orgullosamente por el estado de Zacatecas, que es mi tierra natal, y hoy estoy a unos días de concluir esta labor.

El Senado y la cámara de Diputados le quedó mucho a deber a la sociedad mexicana, y le traicionó con el llamado “pacto por México”, que no fue sino una cínica complicidad entre partidos políticos (PRD, PAN, PRI) para aprobar las reformas estructurales que la política mexicana prometió a la comunidad internacional para alinearse con intereses extranjeros y negando al pueblo mexicano una ruta propia, digna y real de desarrollo.

Mientras los legisladores trabajamos desde nuestras oficinas, deberíamos tener en mente a toda la clase trabajadora mexicana que paga nuestros salarios, la infraestructura, los servicios y todos cuanto gozamos los servidores públicos.

Lejos de eso, las legislaturas federales y locales votaron contra la nación reformas como la energética, laboral, política, fiscal, educativa, de seguridad interior, etc., sin oír lo que la sociedad exige de nosotros.

Como Senador de oposición y en desventaja numérica, los legisladores de Morena-PT hemos intentado servir de contención para evitar los abusos que cotidianamente se cometen contra los más desprotegidos en nuestro país: la gente en pobreza, las comunidades indígenas, las minorías étnicas y religiosas, a las comunidades de diversidad sexual, jóvenes, estudiantes, madres solteras, etcétera.

No obstante, y lamentablemente, nuestra fuerza política no ha sido suficiente para hacer frente a la corrupción que entre las cúpulas de poder político y económico deciden los grandes cambios en el marco legal de nuestra nación.

Aunque satisfecho con mi trabajo, sé que todavía queda mucho por hacer y que los cambios favorables están por llegar. México es otro que en 2012. En vísperas de los comicios federales del 1 de julio, convoco a la ciudadanía a participar activamente en la vida democrática de nuestro país, precisamente para que exista mayor representación de los intereses de la clase trabajadora en los cargos públicos, que sea capaz de impulsar el proyecto de nación que desde la izquierda pretende rescatar el rumbo de desarrollo y crecimiento económico.

Hoy, tradicionalmente se convoca a una manifestación de trabajadores para recordar que son esas manos las que dan forma a nuestro mundo, que es su esfuerzo el que lleva adelante a nuestro país y el que genera la riqueza que queda en unas cuantas manos.

La pobreza laboral, la desigualdad salarial, las malas condiciones de trabajo, los salarios de hambre y en general todos los elementos de la explotación deben desaparecer. La democracia no puede limitarse a unos cuantos derechos políticos simulados, debe traducirse en calidad de vida que permita a cada una de nuestras familias vivir con tranquilidad.

Agradezco enormemente la confianza de los zacatecanos a la que creo haber correspondido con trabajo, con entrega y con valor frente a los obstáculos que aparecieron en el camino. La vocación de servicio me obliga a continuar esta lucha desde cualquier lugar en que me encuentre, siempre pensando en México y en el mundo que queremos construir. Muchas gracias. Juntos Haremos Historia.