“Detrás de cada gran fortuna hay un crimen” –Balzac

“Detrás de cada gran fortuna hay un crimen” –Balzac

Esta frase claro que tiene sus matices, pero de fondo es cierta. Las enormes fortunas se nutren de la explotación global de la clase trabajadora, los imperios del crimen organizado se logran en colusión con gobiernos corruptos y a costa del enorme sufrimiento de miles de familias.

También la clase política se incrusta en los espacios públicos mediante la comisión de delitos, sean estos electorales o de otra índole. En México, la prueba son los 113 homicidios relacionados con el proceso electoral que estamos viviendo.

En el siglo pasado, Flores Magón dijo que este sistema económico y social se sostiene a sangre y fuego, sentencia que se mantiene vigente hoy.

Esta lamentable realidad ha hecho eco en instancias internacionales. La delegación de la Unión Europea, en conjunto con las embajadas de los Estados miembros de dicho bloque económico, manifestaron su preocupación por el nivel de violencia e intimidación registrados en este proceso democrático.

En su comunicado puntualizaron que hasta el momento hay 305 agresiones, directas e indirectas, en contra de actores políticos y de sus familiares; y lamentaron los asesinatos de por lo menos 113 candidatos y/o personas relacionadas con las elecciones, pertenecientes a distintos partidos políticos, principalmente en el ámbito municipal.

En este aspecto ningún partido político se salva, todos han sido víctimas de violencia. Es justo en este punto donde todas las diferencias se desdibujan, pues ningún cargo político vale la vida de un ser humano.

El gobierno mexicano ya ha dicho que existen las condiciones para asegurar seguridad a los actores políticos y es evidente que tampoco a la ciudadanía en general. Ante esta situación Andrés Manuel ya ha dicho que no solicitará seguridad personal, pues sería un privilegio del que no goza el grueso de la población.

Como senador de la república manifiesto mi solidaridad con las familias de víctimas de la violencia electoral y no electoral en México. Mando un mensaje de resistencia y esperanza. Faltan poco más de dos semanas para comenzar la transformación que pacificará nuestra tierra y regresará la paz a nuestras familias.