Empresarios ¿aliados u opositores?

Empresarios ¿aliados u opositores?

Desde hace años, en México gobierno una cúpula cerrada de políticos y empresarios corruptos, coludidos también con el crimen organizado. No es un secreto para nadie ni el narcogobierno del norte del país, ni la telebancadaen las cámaras legislativas, ni la estrecha relación que guardan los empresarios más prósperos del país con funcionarios corruptos.

Hay una lista muy puntual de las empresas que han sido beneficiadas con contratos de obra pública sin mediar licitaciones, que han triangulado recursos para favorecer candidaturas priistas, o que han sido utilizadas para blanquear dinero de procedencia ilícita.

Esta es la realidad que hoy estamos enfrentando en el país. Ante ella, Andrés Manuel López Obrador comenzó una campaña en contra de la corrupción que señala como el principal problema de la nación, lo que sirvió a los publicistas de la mafia del poder para comenzar a generar un enfrentamiento mediático entre el candidato de Morena y “los empresarios”.

Empezaron a hacer paralelismos entre México y Venezuela, entre AMLO y Chávez, entre la revolución bolivariana y el Movimiento de Regeneración Nacional y entre un proceso democrático y una dictadura.

Ayer Andrés Manuel se reunió con el Consejo Mexicano de Negocio, una agrupación de los empresarios más importantes de México y los resultados fueron todo un éxito.

Andrés Manuel tuvo la oportunidad de hablar con ellos para dejar en claro algunas cuestiones: no habrá expropiaciones, no habrá persecución política, no habrá ningún tipo de hostigamiento por parte del gobierno que él encabece, lo único que sí habrá es un combate profundo y serio a los actos de corrupción.

AMLO también les hizo saber que nuestra nación los necesita, necesita inversión, empleo, salarios dignos y buenas condiciones de trabajo; por su parte los empresarios se comprometieron a seguir invirtiendo en el territorio nacional y hacer equipo con el virtual ganador de las próximas elecciones.

Este acto de paz entre nuestro proyecto de nación y el capital nacional fue quizá la última jugada que le hacía falta a Obrador antes de terminar las campañas, sobre todo ante un panorama internacional de tensión en torno a la renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, lo que ya derivó en una guerra arancelaria entre Estados Unidos y México.

En conclusión, el empresariado nacional es un aliado de nuestro proyecto; la corrupción, nuestro reto a vencer.

Juntos sigamos avanzando en esta carrera hacia un nuevo México, fuera de las listas internacionales de corrupción y violencia. Necesitamos girar el timón sin que nadie se caiga del barco y para retomar el rumbo hacia un porvenir que brille para todos.

Sigamos, juntos, haciendo historia.