Esperanza y desesperanza

Esperanza y desesperanza

  • Andrés Manuel encabeza encuestas

Pese al destape de Estado que el mismo Enrique Peña Nieto protagonizó en televisión, el PRI no pudo posicionar a su candidato en la preferencia de la población.

En el México actual, ningún montaje televisivo puede desviar la atención de la ciudadanía. No olvidamos los desastrosos saldos del gobierno priista de Peña Nieto: la violencia desatada, su corrupción, incompetencia, frivolidad, impunidad y cinismo.

Meade, como abanderado por el más rancio salinismo, es la muestra clara de que el viejo PRI nunca se fue y nunca se ha renovado. En cambio, la sociedad sí se ha renovado, hemos madurado políticamente y hemos construido una organización nacional capaz de tomar las riendas del país.

De acuerdo con la última encuesta de Reforma, si las elecciones presidenciales fueran hoy, el dirigente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, se llevaría el triunfo; el dirigente del PAN, Ricardo Anaya, y el aspirante presidencial del PRI José Antonio Meade se disputan el segundo lugar.

Son doce puntos porcentuales los que separan a AMLO (32% de intención de voto) y a los candidatos del PRI y Frente Ciudadano (19 %). De hecho, en cualquier escenario y contra cualquier candidato, Morena y Andrés Manuel siguen a la cabeza.

Las elecciones presidenciales de 2018 representan una oportunidad única de regeneración política por parte de la sociedad. Este año vamos a demostrar nuestra desaprobación al régimen corrupto y autoritario del proyecto neoliberal que ha empobrecido y marginado a millones de connacionales. Al mismo tiempo, impulsamos una nueva noción de crecimiento y desarrollo con sentido humano, con pleno respeto a los derechos humanos y basada en la legalidad.

La revolución que México necesita para acabar con los privilegios de un grupo de delincuentes incrustados en la cúpula del poder político y empresarial, se llevará a cabo de forma pacífica, con el diálogo y las razones por delante; con una visión de igualdad que integre a la enorme diversidad que implica la nación mexicana.

No podemos olvidar que desde el sur de México (también con impacto nacional), se sigue escuchado la voz del movimiento zapatista. Sabemos que políticamente compartimos la indignación y el descontento con el modelo económico actual.

A pesar de que esa expresión política tiene una aspirante propia, sabemos que toda la oposición es más fuerte unida. Mi reconocimiento a su labor constante en la construcción de una organización social igualitaria y a la actualidad que le dan a la ancestral resistencia de los pueblos americanos.

Hoy vemos con mucho orgullo que nuestro esfuerzo ha tenido resultados palpables y que el Movimiento de Regeneración Nacional realmente es la esperanza para generar el cambio que todos deseamos. Al mismo tiempo, la desesperanza del gobierno corrupto se deja ver: ponen en marcha toda su maquinaria para impulsar artificialmente a un candidato débil. No pasarán.