Ganamos los tres debates. Nos vemos el 1 de julio.

Ganamos los tres debates. Nos vemos el 1 de julio.

A este debate llegamos fortalecidos por los dos anteriores, por un recorrido nacional y por el apoyo que hemos logrado en toda la república.

Cabeza y corazón, dijo Andrés Manuel. Cabeza y corazón hacen falta para hablar de frente con los maestros, para ir con las víctimas de este gobierno, para visitar a los campesinos y empresarios. Cabeza y corazón es lo que la campaña de Obrador ha mantenido. Cabeza fría y corazón caliente.

Duplicar los apoyos a adultos mayores, becas para estudiantes y no rechazar aspirantes, son propuestas de Obrador. El desarrollo sustentable, energías limpias y no más gasolinazos son compromisos de nuestro proyecto. Los demás candidatos acusan de populismo pero replican nuestras propuestas.

También nuestro candidato lo dijo: no pueden en un debate borrar sus culpas y saldar sus cuentas con el pueblo de México. Este cambio que se avecina es fruto de doce años de lucha constante, organización y honradez.

No tienen cara para hablar a los votantes porque fueron ellos los que elevaron la inflación subiendo el precio de las gasolinas, quienes han robado los recursos de hospitales, universidades y campesinos; no pueden cumplir sus falsas propuestas porque su avaricia les impide trabajar por México, sólo pensando en incrementar sus fortunas.

Anaya se ha involucrado con empresas fantasmas y tiene investigaciones por sus negocios turbios al amparo del poder público, mismo caso de Meade, quién carga a cuestas la estafa maestra y la complicidad con Duarte durante su gestión.

Sólo Andrés Manuel genera la confianza en la ciudadanía que las encuestas reflejan. Ha sido con honestidad y congruencia que hemos sido la verdadera oposición durante los últimos años. Sólo a unos meses de la elección el PRIAN se desmorona para salvar sus intereses.

Hoy para todos es claro que Andrés Manuel es el único capaz de encabezar el cambio que México necesita.

Es este un momento histórico. Hoy estamos en la antesala del triunfo que hemos sembrado en cada municipio de todos los estados que conforman nuestra república. Es la voz popular la que de forma pacífica dará forma al nuevo México.

Lo sabemos todos: este triunfo es inevitable. Una vez que pasen las elecciones comienza el trabajo más difícil, que es combatir la corrupción y la pobreza que nos heredan los malos gobiernos.

Juntos podremos hacerlo. Juntos Haremos Historia.