¡Hoy sí, mañana no!

¡Hoy sí, mañana no!

Cuando está de por medio el interés del país, no se puede aplicar la política robalera: sólo el robalo es el que anda en dos aguas.

Desde esa perspectiva es como debe ser visto y entendido el llamado de la semana pasada de Andrés Manuel López Obrador a los dirigentes del PRD para que apoyen a la única candidata capaz y con posibilidades reales de sacar al PRI del gobierno del Estado de México, la profesora Delfina Gómez Álvarez.

Las circunstancias actuales del país no aceptan medias tintas, o se deslindan del PRI y del PAN, o quedará claro que son cómplices de Enrique Peña Nieto.

A los ojos de la ciudadanía sigue latente la imagen dañina del Pacto por México y sus lesivas reformas, reformas que si bien impulsó el titular del Ejecutivo Federal y su partido, el PRI, terminaron siendo avaladas por el PAN y el PRD. 

El sábado pasado, los dirigentes nacionales del PAN y del PRD, Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, respectivamente, brindaron una conferencia de prensa en donde dejaron más que abierta la posibilidad de que rumbo a la elección presidencial del 2018, ambos partidos fueran en alianza, reafirmando así los fuertes vínculos que unen no sólo a dichos institutos políticos entre sí, sino con el poder, en el entendido de que el PRI y el PAN son lo mismo. Y como si esto no hubiera sido poco, inmediatamente después salió Margarita Zavala a los medios de comunicación, para decir que ve con buenos ojos una alianza entre el PAN y el PRD para el próximo año. 

Por eso, el llamado de que el PRD decline a favor de Delfina no sólo es una convocatoria para una alianza de cara a la elección del 4 de junio, sino una prueba de fuego rumbo a lo que será la madre de todas las batallas: la elección para presidente en 2018. No es posible que el PRD a través de su candidato a la gubernatura del Estado de México, Juan Zepeda, diga que en el 2017 van solos pero en el 2018 sí quieren alianza. Eso es simulación pura y dura. 

!Hoy sí, mañana no¡ Esa es la condición que Morena ha puesto a quienes dicen querer construir un polo progresista rumbo al 2018. 

¡Hoy sí, mañana no! porque ahora hay posibilidades reales de quitarle su bastión más importante al PRI en el país, lo que significaría un paso contundente para el triunfo electoral del próximo año de la izquierda; mañana no habrá otra oportunidad política y electoral igual o medianamente cercana. 

¡Hoy sí, mañana no!  porque actualmente es cuando deben probar que sus dichos son reales, verdaderos y de buena voluntad, condiciones indispensables para hacer frente al contexto de adversidad que enfrentamos; no mañana cuando la popularidad y el liderazgo de Andrés Manuel por sí solos darán millones de votos, y muchos oportunistas se querrán beneficiar para hacerse gobernadores, legisladores, jefes delegacionales o presidentes municipales.

¡Hoy sí, mañana no! porque ahora es cuando el PRI está apostando a dividir el voto y asegurar su triunfo, ya que 6 de cada 10 mexiquenses quieren a otro partido en el gobierno; mañana se habrá perdido el escenario de 2, donde claramente se le hubiera ganado al tricolor.