INE le denunció por delitos electorales ante la procuraduría especializada

INE le denunció por delitos electorales ante la procuraduría especializada

Además de las 264 mil credenciales duplicadas y las 511 mil inconsistencias, se encontró registro de credenciales que pertenecían a personas fallecidas. Sin embargo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación avaló la presencia de “El bronco” en las boletas electorales de los próximos comicios del primero de julio.

No obstante, Díaz Santana, titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), dijo estar a la espera de que el INE le entregue la documentación complementaria para iniciar las investigaciones en su contra.

De los cuatro magistrados que este lunes votaron la validación de Jaime Rodríguez, tres fueron vinculados en su momento con el PRI de Enrique Peña Nieto, y uno con el PRD.

Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, se afilió al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en 1980 y fue nombrado diputado federal del Congreso de la Unión por la vía plurinominal en representación del PRI en la LV legislatura del 1 de septiembre de 1991 al 31 de agosto de 1994.

Este panorama marca una clara estrategia del régimen al que Andrés Manuel López Obrador ha llamado la mafia del poder, conformado por panistas, priistas, perredistas e “independientes” que impulsan al modelo neoliberal desde las élites políticas y económicas sumidas en la corrupción y el despilfarro.

Su presencia en las boletas tiene el único objetivo de atraer votos indecisos que podrían llegar a la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT, PES).

Su estrategia tiene todas las marcas características de los operadores del PRI. Delitos electorales, magistrados a modo, complicidad interinstitucional e impunidad.

Este es uno de los primeros pasos que da la mafia del poder hacia un fraude electoral, que es la única posibilidad de robarnos el triunfo por el que la sociedad mexicana ha trabajado todos estos años.  Somos los ciudadanos los únicos que podemos ponerle un alto a la violencia política que se ejerce desde las instituciones democráticas en nuestro país.

Una vez más nos convoca la historia a unirnos en torno a la defensa de nuestro proyecto de nación, un proyecto que verdaderamente pueda acabar con los privilegios y genere bienestar para la clase trabajadora que sostiene a nuestra nación.