Iniciativa estímulos fiscales para energías renovables

Home Trabajo Legislativo Iniciativas CUARTO AÑO Iniciativa estímulos fiscales para energías renovables

INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR LA QUE SE ADICIONA UNA FRACCIÓN AL ARTÍCULO 22 BIS DE LA LEY GENERAL DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y LA PROTECCIÓN AL AMBIENTE

DAVID MONREAL ÁVILA, Senador de la República, integrante de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y 8, fracción I del Reglamento del Senado de la República, y demás disposiciones aplicables, someto a la consideración de esta Honorable Soberanía la siguiente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR LA QUE SE ADICIONA UNA FRACCIÓN AL ARTÍCULO 22 BIS DE LA LEY GENERAL DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y LA PROTECCIÓN AL AMBIENTE, al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

En el marco de la discusión y la aprobación de la reforma energética, los argumentos giraron en torno a diversos temas, uno de ellos fue la importancia de impulsar el uso de las energías renovables.

Sin embargo, sólo quedó en buenos deseos, pues ni en la reforma constitucional ni en las leyes secundarias se consideraron esquemas concretos que impulsaran el uso de energías limpias como hidroeléctricas, eólicas o las plantas de biogás en México.

Esto, a pesar de que el Decreto Constitucional de la reforma energética, en el artículo 17 transitorio (obligaciones de energías limpias y reducción de la contaminación), incluyó ordenamientos ambientales muy claros, de impulso de energías primarias limpias y combate al cambio climático.[1]

La reforma energética era una oportunidad para generar en el país el desarrollo sustentable que tanto hace falta, en cambio, la reforma en mención se concentra en las energías fósiles, en especial los hidrocarburos, cuando es urgente posicionar a las energías renovables en México como prioridad.

La importancia de las energías renovables radica en que se basan en los flujos y ciclos implícitos en la naturaleza; procedentes de fuentes como el sol, aire, el agua, la biomasa, etc., son fuentes naturales de energía inagotables. Por lo que, frente a los efectos contaminantes y el agotamiento de los combustibles fósiles, las energías renovables son ya una alternativa, ante la necesidad de disminuir significativamente la emisión de gases de efecto invernadero a nivel mundial o los efectos del cambio climático.

Las energías renovables a nivel mundial representan el 18% de la generación eléctrica, (la mayoría de esta participación considera las energías hidráulica y eólica) mientras que, la contribución al suministro térmico de las renovables es de un 24%. La participación de las energías fotovoltaica, solar, eólica y la bioenergía ha crecido rápidamente en los últimos años, efecto que se atribuye a las inversiones en investigación y desarrollo que se iniciaron hace más de tres décadas.[2]

En México, los combustibles fósiles han sido la base para el desarrollo nacional, y los pronósticos indican que seguirán ocupando una participación destacada como fuente de energía en las próximas décadas, pese a que el país cuenta con potencial de generación energética renovable de más de 200,000 megavatios a través de sus formas fotovoltaica, térmica, eólica, mareomotriz, nuclear, geotérmica, hidráulica y de biomasa, sin embargo, sólo se aprovecha menos del 7% de todo ese potencial.[3]

Durante sexenios se han emprendido acciones por hacer uso de las energías renovables, no obstante, existe un desinterés histórico por parte de los gobernantes. En la pasada Administración Federal, la agenda política incluyó los temas de cambio climático y el impulso de las energías renovables. Incluso, en 2008 se expidió la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética, pero al concluir el mandato presidencial se dejaron pendientes los reglamentos de ciertos artículos.

Por otro lado, la actual reforma energética presentada por el Ejecutivo Federal, fue más una reforma petrolera que ambiental, pues priorizó por los hidrocarburos y relegó a una sola ley las energías renovables, por lo que, notablemente se observa que no preocupa impulsar energías alternativas.

Incluso, en el Congreso de la Unión está en discusión la Ley de Transición Energética, su aprobación daría cumplimiento al mandato constitucional de obligaciones de energías limpias y regularía el incremento de las acciones de eficiencia energética.

Lo anterior muestra que para el Estado la prioridad es hacer negocio con las energías no renovables, cuando datos exhiben que México necesita acciones inteligentes sobre cambio climático y la aplicación de energías limpias. Para ejemplificar, en 2013, México emitió 781 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MICO2e) y, para 2030, de seguir en la senda actual, se llegaría a los 1,110. Del total de emisiones, el 92% provienen de la quema de hidrocarburos y el 8% restante del cambio de uso del suelo fruto de, por ejemplo, la deforestación y el 45% de dichas emanaciones van a la atmósfera, 27% al mar y otro 27% es capturada por los bosques.[4]

Actualmente el Programa Especial para el Aprovechamiento de Energías Renovables plantea, entre otros elementos fundamentales, establecer objetivos y metas específicas para el aprovechamiento de energías renovables, sin embargo, estas líneas de acción quedan muy ambiguas pues no plantean una verdadera política ambiental que incluya incentivos fiscales, por ejemplo.

Ante esta problemática, diversos especialistas se han pronunciado a favor de mejorar la política ambiental mexicana, por ejemplo, el presidente de la Academia Mexicana de Derecho Energético indicó recientemente que el país se encuentra atrasado en desarrollo e implementación de energías renovables debido a que hay poca proyección, falta de recursos, de estímulos y de algún incentivo, es decir, una política de energías renovables más agresiva.

Lo anterior es una realidad, solo basta con revisar la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, para evidenciarlo. La Ley en mención, en el artículo 22 bis contiene el otorgamiento de los estímulos fiscales y las actividades para acceder a los mismos, las cuales a grandes rasgos están relacionadas con

  • La investigación científica y tecnológica, que tengan por objetivo evitar, reducir o controlar la contaminación o deterioro ambiental, así como el uso eficiente de recursos naturales y de energía;
  • La investigación e incorporación de sistemas de ahorro de energía y de utilización de fuentes de energía menos contaminantes;
  • El ahorro y aprovechamiento sustentable y la prevención de la contaminación del agua;
  • La ubicación y reubicación de instalaciones industriales, comerciales y de servicios en áreas ambientalmente adecuadas;
  • El establecimiento, manejo y vigilancia de áreas naturales protegidas, y
  • Los procesos, productos y servicios que, conforme a la normatividad aplicable, hayan sido certificados ambientalmente.

Del análisis de estos rubros, se puede concluir que la legislación mexicana en esta materia es muy ambigua, pues no se establecen qué actividades realizadas pueden o no acceder al incentivo fiscal; además, las establecidas expresamente están enfocadas al cuidado del medio ambiente. Finalmente, los incentivos sólo están encaminados a la investigación, por lo que acciones que promuevan el uso de las energías renovables no es considerado para el acceso al incentivo fiscal.

A diferencia, en otros países como España, existe una deducción por inversiones para el aprovechamiento de fuentes de energía renovables en la vivienda habitual. Este incentivo fiscal establece que los residentes pueden deducir impuestos por medio de inversiones realizadas en la adquisición de instalaciones y equipos destinados a algunas de las siguientes finalidades:[5]

  1. a) Aprovechamiento de energía solar o eólica para su transformación en calor o electricidad.
  2. b) Aprovechamiento, como combustible, de residuos sólidos urbanos o de biomasa procedente de residuos de industrias agrícolas y forestales y de cultivos energéticos para su transformación en calor o electricidad.
  3. c) Tratamiento de residuos biodegradables procedentes de explotaciones ganaderas, de estaciones depuradoras de aguas residuales, de efluentes industriales o de residuos sólidos urbanos para su transformación en biogás.
  4. d) Tratamiento de productos agrícolas, forestales o aceites usados para su transformación en biocarburantes (bioetanol o biodiesel).

Si en México existiera un marco legal similar al de España, potencialmente miles de mexicanos serían beneficiados con este incentivo fiscal. Para ejemplificar, diversos hogares cuentan con calentadores solares así como celdas solares generadoras de energía, si al instalar estos equipos los ciudadanos pudieran acceder a deducciones fiscales, notablemente se fomentarían el uso de energías renovables, lo que en consecuencia beneficiaría ambientalmente al país.

En este orden de ideas, la presente iniciativa propone un cambio a la legislación ambiental para que los mexicanos desde su hogar o empresa fomenten el uso de las energías renovables. Para ello, se propone modificar el artículo 22 bis de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente con el objetivo de que los ciudadanos hagan pequeños cambios armónicos con las energías renovables y así obtener un estímulo fiscal.

Para ello y en similitud con la legislación española se propone que los ciudadanos por medio de sus hogares o empresas se beneficiados con una deducción fiscal cuando inviertan en instalaciones destinadas a reducir la contaminación del aire, del agua y a favorecer la reducción, recuperación y tratamiento de residuos industriales; así como en instalaciones y equipos nuevos destinados al aprovechamiento de fuentes de energía renovables; cuando aprovechen la energía proveniente del sol para su transformación en calor o electricidad, también podrán acceder a este beneficio fiscal.

También en aprovechamiento, como combustible, de residuos sólidos urbanos o de biomasa procedente de residuos de industrias agrícolas y forestales, de residuos agrícolas y forestales y de cultivos energéticos para su transformación en calor o electricidad, en tratamiento de residuos biodegradables procedentes de explotaciones ganaderas, de estaciones depuradoras de aguas residuales, de efluentes industriales o de residuos sólidos urbanos para su transformación en biogás y en el tratamiento de productos agrícolas, forestales o aceites usados para su transformación en biocarburante (bioetanol o biodiésel) se podrá acceder a la deducción fiscal.

El objetivo de esta modificación a la Ley es principalmente beneficiar a los ciudadanos con una política fiscal y ambiental que los apoye con deducciones fiscales a las cuales, podrán acceder con simples modificaciones a sus hábitos, los cuales a su vez ayudarán al ambiente.

Asimismo, el medio ambiente se verá beneficiado con el uso de las energías renovables, reduciendo a largo plazo el uso de energías no renovables como los combustibles fósiles y, ayudará también al cuidado del agua y su reutilización.

Un beneficio más será que las empresas tendrán un verdadero compromiso con la ecología, ya que los residuos industriales que sean utilizados en calor o electricidad, serán etiquetados como una acción en favor de las energías renovables.

México goza de importantes recursos eólicos, hídricos, solares e incluso geotérmicos no explotados, por lo que tiene gran potencial de generar energías renovables; en este orden de idas, la presente iniciativa incluye cambios en la legislación para establecer metas claras a favor del medio ambiente a través de energías renovables y los mecanismos claros para alcanzarlas.

Finalmente, al establecer incentivos para aprovechar el amplio potencial de energías renovables que existen en el país, se refuerza el compromiso de legislar a favor del medio ambiente, pero sobre todo para que los impuestos en este caso, beneficien económica y ambientalmente a los mexicanos.

DERIVADO DE LO ANTERIOR SOMETO A CONSIDERACIÓN DE ESTA SOBERANÍA LA SIGUIENTE INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR LA QUE SE ADICIONA UNA FRACCIÓN AL ARTÍCULO 22 BIS DE LA LEY GENERAL DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y LA PROTECCIÓN AL AMBIENTE.

ÚNICO.- SE ADICIONA UNA FRACCIÓN AL ARTÍCULO 22 BIS DE LA LEY GENERAL DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y LA PROTECCIÓN AL AMBIENTE, para quedar como sigue:

ARTÍCULO 22 Bis. Se consideran prioritarias, para efectos del otorgamiento de los estímulos fiscales que se establezcan conforme a la Ley de Ingresos de la Federación, las actividades relacionadas con:

I.- La investigación científica y tecnológica, incorporación, innovación o utilización de mecanismos, equipos y tecnologías que tengan por objetivo evitar, reducir o controlar la contaminación o deterioro ambiental, así como el uso eficiente de recursos naturales y de energía;

II.- La investigación e incorporación de sistemas de ahorro de energía y de utilización de fuentes de energía menos contaminantes;

III.- El ahorro y aprovechamiento sustentable y la prevención de la contaminación del agua;

IV.- La ubicación y reubicación de instalaciones industriales, comerciales y de servicios en áreas ambientalmente adecuadas;

V.- El establecimiento, manejo y vigilancia de áreas naturales protegidas, y

VI.- Los procesos, productos y servicios que, conforme a la normatividad aplicable, hayan sido certificados ambientalmente,

VII.- Las inversiones para el aprovechamiento de fuentes de energía renovables.

Las personas físicas y morales podrán ser beneficiarios al estímulo fiscal de la deducción de impuestos cuando aprovechen las energías renovables por medio de la realización de las siguientes inversiones con finalidad ambiental:

  1. Instalaciones destinadas a reducir la contaminación del aire, del agua y a favorecer la reducción, recuperación y tratamiento de residuos industriales.
  2. Instalaciones y equipos nuevos destinados al aprovechamiento de fuentes de energía renovables.
  3. Aprovechamiento de la energía proveniente del sol para su transformación en calor o electricidad.
  4. Aprovechamiento, como combustible, de residuos sólidos urbanos o de biomasa procedente de residuos de industrias agrícolas y forestales, de residuos agrícolas y forestales y de cultivos energéticos para su transformación en calor o electricidad.
  5. Tratamiento de residuos biodegradables procedentes de explotaciones ganaderas, de estaciones depuradoras de aguas residuales, de efluentes industriales o de residuos sólidos urbanos para su transformación en biogás.
  6. Tratamiento de productos agrícolas, forestales o aceites usados para su transformación en biocarburante, bioetanol o biodiesel, y,

VIII.- En general, aquellas actividades relacionadas con la preservación y restauración del equilibrio ecológico y la protección al ambiente.

TRANSITORIO

ÚNICO.- El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

TEXTO VIGENTE PROPUESTA DE REFORMA
ARTÍCULO 22 Bis. Se consideran prioritarias, para efectos del otorgamiento de los estímulos fiscales que se establezcan conforme a la Ley de Ingresos de la Federación, las actividades relacionadas con: 

I.- La investigación científica y tecnológica, incorporación, innovación o utilización de mecanismos, equipos y tecnologías que tengan por objetivo evitar, reducir o controlar la contaminación o deterioro ambiental, así como el uso eficiente de recursos naturales y de energía;

 

II.- La investigación e incorporación de sistemas de ahorro de energía y de utilización de fuentes de energía menos contaminantes;

 

III.- El ahorro y aprovechamiento sustentable y la prevención de la contaminación del agua;

 

IV.- La ubicación y reubicación de instalaciones industriales, comerciales y de servicios en áreas ambientalmente adecuadas;

 

V.- El establecimiento, manejo y vigilancia de áreas naturales protegidas, y

 

VI.- Los procesos, productos y servicios que, conforme a la normatividad aplicable, hayan sido certificados ambientalmente, y

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VII.- En general, aquellas actividades relacionadas con la preservación y restauración del equilibrio ecológico y la protección al ambiente.

ARTÍCULO 22 Bis. Se consideran prioritarias, para efectos del otorgamiento de los estímulos fiscales que se establezcan conforme a la Ley de Ingresos de la Federación, las actividades relacionadas con: 

I.- La investigación científica y tecnológica, incorporación, innovación o utilización de mecanismos, equipos y tecnologías que tengan por objetivo evitar, reducir o controlar la contaminación o deterioro ambiental, así como el uso eficiente de recursos naturales y de energía;

 

II.- La investigación e incorporación de sistemas de ahorro de energía y de utilización de fuentes de energía menos contaminantes;

 

III.- El ahorro y aprovechamiento sustentable y la prevención de la contaminación del agua;

 

IV.- La ubicación y reubicación de instalaciones industriales, comerciales y de servicios en áreas ambientalmente adecuadas;

 

V.- El establecimiento, manejo y vigilancia de áreas naturales protegidas, y

 

VI.- Los procesos, productos y servicios que, conforme a la normatividad aplicable, hayan sido certificados ambientalmente,

 

VII.- Las inversiones para el aprovechamiento de fuentes de energía renovables.

Las personas físicas y morales podrán ser beneficiarios al estímulo fiscal de la deducción de impuestos cuando se aprovechen las energías renovables por medio la realización de las siguientes inversiones con finalidad ambiental:

 

g)   Instalaciones destinadas a reducir la contaminación del aire, del agua y a favorecer la reducción, recuperación y tratamiento de residuos industriales. 

h)   Instalaciones y equipos nuevos destinados al aprovechamiento de fuentes de energía renovables.

i)     Aprovechamiento de la energía proveniente del sol para su transformación en calor o electricidad.

j)     Aprovechamiento, como combustible, de residuos sólidos urbanos o de biomasa procedente de residuos de industrias agrícolas y forestales, de residuos agrícolas y forestales y de cultivos energéticos para su transformación en calor o electricidad.

k)    Tratamiento de residuos biodegradables procedentes de explotaciones ganaderas, de estaciones depuradoras de aguas residuales, de efluentes industriales o de residuos sólidos urbanos para su transformación en biogás.

l)     Tratamiento de productos agrícolas, forestales o aceites usados para su transformación en biocarburante, bioetanol o biodiesel, y,

 

VIII.- En general, aquellas actividades relacionadas con la preservación y restauración del equilibrio ecológico y la protección al ambiente.

Dado en el Salón de Sesiones del Senado de la República, a los 10 días del mes de noviembre del 2015.

 

[1] Opinión El Economista. “Decepción en la reforma energética” [en línea]. El Economista. México. 2014. Disponible en: http://eleconomista.com.mx/columnas/columna-especial-empresas/2014/07/17/decepcion-reforma-energetica [consulta 04 de noviembre de 2015].

[2] Subsecretaría de Planeación Energética y Desarrollo Tecnológico. “Programa Especial para el Aprovechamiento de Energías Renovables” [en línea]. Diario Oficial de la Federación. México. 2009. Disponible en: http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5101826&fecha=06/08/2009 [consulta 05 de noviembre de 2015].

[3] Ibídem.

[4] Redacción CNN Noticias. “Meta mexicana: reducir 25% las emisiones de efecto invernadero“ [en línea]. Planeta CNN. México. 2015. Disponible en: http://mexico.cnn.com/planetacnn/2015/03/28/meta-mexicana-reducir-25-las-emisiones-de-efecto-invernadero [consulta 05 de noviembre de 2015].

[5] Gobierno de España. “Inversión en Fuentes de Energía Renovables en Vivienda Habitual” [en línea]. Agencia Tributaria. España. Disponible en: https://www5.aeat.es/ES13/S/IAFRIAFRC11F?REFERENCIA=0129313 [consulta 05 de noviembre de 2015].}

Ver Boletín Aquí: Es vital el fomento a la utilización de energías renovables

Ver Posicionamiento Aquí: Posicionamiento Iniciativa estímulos fiscales para energías renovables