Iniciativa para hacer obligatoria la Educación Ambiental

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INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE MODIFICA LA FRACCIÓN XIII Y SE ADICIONA UNA FRACCIÓN XIV AMBAS DEL ARTÍCULO 14 DE LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN

DAVID MONREAL ÁVILA, Senador de la República, integrante de la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y 55 fracción II, del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someto a la consideración de esta Honorable Soberanía la siguiente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE MODIFICA LA FRACCIÓN XIII Y SE ADICIONA UNA FRACCIÓN XIV AMBAS DEL ARTÍCULO 14 DE LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN, al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

En el ocaso del siglo XX líderes mundiales de más 189 países, bajo el cobijo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), establecieron los ocho objetivos del milenio, a fin de comprometerse a implementar acciones comunes y resolver los problemas que más aquejan a la humanidad, dentro de los cuales se encuentran erradicar la pobreza, brindar enseñanza primaria universal, y la lograr la sostenibilidad del medio ambiente.

A la luz de 15 años de haber sido establecidos dichos objetivos, en el documento “Objetivos del Milenio Informe de 2015”,[1] la ONU ha dado conocer algunos de los logros alcanzados en quince años de implementación de dichas políticas internacionales. Por ejemplo, en materia de reducción de pobreza extrema, dicho Informe señala que en las últimas dos décadas el número de personas en esta condición ha disminuido de manera significativa, al pasar de 1,926 millones en 1990, a 836 millones en 2015; en cuanto al objetivo de alcanzar instrucción primaria universal, los datos arrojan que la cantidad de niños en edad de recibir enseñanza primaria que no asistió a la escuela cayó a casi la mitad a nivel mundial, pasando de 100 millones en el año 2000 a aproximadamente 57 millones en 2015.

En materia ambiental, si bien registran avances en la disponibilidad de agua potable entre la población mundial, pasando del 76% en 1990 a 91% en 2015, no existen tales avances en cuanto a las acciones que agravan el problema del cambio climático. Por ejemplo, del informe se desprende que “la deforestación, la degradación de bosques y una gestión forestal pobre liberan carbono a la atmósfera, lo que contribuye al cambio climático; proyecta que un aumento continuo de las emisiones de gases de efecto invernadero calentará aún más el planeta y causará cambios perdurables en el sistema climático, lo que significa una amenaza de consecuencias graves e irreversibles para las personas y los ecosistemas”.[2] Según las proyecciones, los impactos sobre los sistemas naturales y humanos abarcarán todo el mundo, con efectos variables de región en región. Incluyen ecosistemas y hábitats alterados, impactos perjudiciales en la agricultura que podrían llevar a la escasez alimentaria, más fenómenos meteorológicos y desastres naturales extremos de mayor duración, junto con numerosos riesgos a la sociedad. Muestra de ello es el incremento en las cantidades de emisiones de mundiales de dióxido de carbono, las cuales entre 1990 y 2012 aumentaron 50 por ciento.

En este mismo sentido, científicos han alertado acerca de la problemática del cambio climático. Por ejemplo, la asociación civil del premio novel Dr. Mario Molina, ha señalado que de acuerdo con el último reporte sobre cambio climático publicado en el año 2007, se tiene que:

El último reporte publicado en 2007 presenta los siguientes resultados:[3]

  • El calentamiento del sistema climático es inequívoco, como evidencian ya los aumentos observados del promedio mundial de la temperatura del aire y del océano, el deshielo generalizado de nieves y hielos, y el aumento del promedio mundial del nivel del mar.
  • Las emisiones mundiales de GEI por efecto de actividades humanas han aumentado, desde la era preindustrial, más de un 40% entre 1970 y 2004.
  • Las concentraciones atmosféricas mundiales de bióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O) han aumentado notablemente por efecto de las actividades humanas desde 1750, y son actualmente muy superiores a los valores preindustriales, determinados a partir de núcleos de hielo que abarcan cientos de miles de años.

Para lo cual, dicho informe concluye que es 90% probable que el cambio que se observa actualmente en el clima se deba a las actividades humanas. En este sentido, los impactos del cambio climático se presentan tanto en el medio natural, como en el aspecto social y económico mundial.

A consecuencia del aumento de las temperaturas de la tierra, existe evidencia que relaciona directamente al cambio climático con problemas como: daños en las cosechas y en la producción alimentaria; sequías; riesgos en la salud; fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas y huracanes.

En el caso de México, de acuerdo a la información proporcionada por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales,[4] el país se ha vuelto más cálido desde la década de 1960. Las temperaturas promedio a nivel nacional aumentaron 0.85º C y las temperaturas invernales 1.3ºC. Se ha reducido la cantidad de días más frescos desde los años sesenta del siglo pasado y hay más noches cálidas, mientras que la precipitación ha disminuido en la porción sureste desde hace medio siglo.

Además, señala una serie de posibles escenarios para el país a consecuencia de dicho fenómeno climático:

  • Agricultura: Disminución de la productividad del maíz para la década de 2050, lo que se aúna al problema actual del 25% de las unidades de producción con pérdida en la fertilidad de suelos. Existe cierta evidencia de que la mayoría de los cultivos resultarán menos adecuados para la producción en México hacia 2030, empeorando esta situación para finales del presente siglo;
  • Hídrico: La mayor parte del país se volverá más seca y las sequías más frecuentes, con el consecuente aumento de demanda de agua particularmente en el norte del país y en zonas urbanas; por otro lado, habrá regiones donde la precipitación podría ser más intensa y frecuente incrementando el riesgo de inundaciones para alrededor de 2 millones de personas que actualmente se encuentran en situación de moderada a alta vulnerabilidad, ante las inundaciones, y quienes residen en localidades menores a 5,000 habitantes, ubicadas principalmente en la parte baja de las cuencas, sumado al riesgo de deslizamientos de laderas por lluvia.
  • Ecosistemas y biodiversidad: en cuanto a los ecosistemas terrestres un ejemplo es la posible reducción del área cubierta de bosques de coníferas, especies de zonas áridas, semiáridas y especies forestales de zonas templadas. En el caso de los océanos, un aumento en la temperatura puede ocasionar un colapso demográfico en las poblaciones marinas, ocasionando baja productividad para las pesquerías. Para el caso de mamíferos terrestres y voladores se proyecta al 2050, una reducción de cerca de la mitad de las especies estudiadas perdiendo más del 80% de su rango de distribución histórica.

Esta información que revela el riesgo del cambio climático, contrasta con un estudio realizado por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública, de la Cámara de Diputados, el cual señala que a pesar de que el cambio climático es un problema que daña y altera el medio ambiente de la humanidad, y el planeta tierra en general, cuando le peguntan a la gente ¿Qué es más importante, si aumentar el crecimiento económico o frenar el calentamiento global aunque esto implique menor crecimiento y perder algunos empleos? Una ligera mayoría de los entrevistados prefiere la primera opción, es decir, el cuarenta y cinco por ciento señala que es más importante el crecimiento económico, y 36% se inclina por frenar el calentamiento global.[5] Asimismo, de dicho reporte se destaca que ocho de cada 10 entrevistados (81%) señalan que el calentamiento global es una amenaza muy grave para México; 9 de cada 10 (88%), señalan que el clima del país se ha hecho más impredecible en los últimos años; mientras que sólo 3 de cada 10 personas (27%) piensan que el gobierno hace “mucho” o “algo” por el clima;  y 7 de cada 10 (69%) responden que hace “poco” o “nada”. Es decir, por un lado la ciudadanía identifica al cambio climático, o al calentamiento global como un problema importante de atender, sin embargo, pareciera que no logran comprender la magnitud del problema y de las consecuencias que puede significar para su vida cotidiana dicho fenómeno.

Dentro de la Estrategia Nacional de Cambio Climático que el Gobierno Federal ha propuesto como parte de los retos de su administración, se reconoce que de la información sobre los impactos climáticos históricos y las tendencias socio ecológicas y socioeconómicas, aunada a los fenómenos actuales de industrialización y urbanización, así como el uso indiscriminado y el consecuente deterioro de los recursos naturales, entre otros, representan un problema ambiental, social y económico que se agudizará por los efectos del cambio climático, y enfatiza que la adaptación debe ser un componente central de cualquier esfuerzo de combate al cambio climático. Para ello, a través del Sistema Nacional del Cambio Climático, previsto en la Ley General de Cambio Climático, se busca coordinar esfuerzos para enfrentar de manera conjunta la vulnerabilidad y los riesgos para el país ante el fenómeno y establecer acciones prioritarias de mitigación y adaptación.

Por lo tanto, promover acciones encaminadas a educar a la población sobre la adaptación al cambio climático es de vital importancia. Para ello, es importante pensar a largo plazo, es urgente comenzar formar a niños y jóvenes en materia de adaptación de los nuevos escenarios naturales, si bien es cierto también se necesita educar para la reducción de las causas de este fenómeno climatológico, también lo es implementar medidas encaminadas a la adaptación del nuevo medio ambiente.

En este sentido, el INECC define este concepto de adaptación como la habilidad de un sistema para ajustarse al cambio climático (incluida la variabilidad del clima y sus extremos) para moderar daños posibles, aprovecharse de oportunidades o enfrentarse a las consecuencias, será el mecanismo para reducir la vulnerabilidad en México.

De esta manera, educar a la población en esta materia debe ser una acción que se lleve desde las aulas, no bastarán los programas a través de los medios de información o campañas de difusión de cambio climático, es necesario una formación que permita a los ciudadanos de los próximos 30 años tener una conducta y perspectiva diferente acerca del cambio climático, que conlleve cambios en los estilos de vida actuales.

Es por ello que el objetivo de la presente iniciativa, es modificar la fracción XIII, y adicionar una fracción XIV al artículo 14 de la Ley General de Educación, a fin de establecer como una obligación concurrente entre la autoridad educativa federal y locales, ejecutar programas en el ámbito de su competencia que difundan y promuevan los elementos básicos de protección civil, mitigación y adaptación ante los efectos que representa el cambio climático y otros fenómenos naturales encaminados a la protección y preservación del medio ambiente.

A diferencia de hace dos décadas, cuando se discutía acerca de las acciones para frenar el cambio climático, hoy en día el discurso a nivel internacional se enfoca hacia establecer estrategias para la mitigación y adaptación al cambio climático, con ello no se intenta dar por fallida la posibilidad de poner un alto a este fenómeno global, sin embargo, es necesario ser realistas y explicar a la población que los efectos del cambio del clima son parte de la vida cotidiana de las personas, y en consecuencia educar desde las aulas a las niñas, niños y adolescentes para que en un media plazo, puedan establecer acciones que les permitan asegurar un desarrollo personal, social y familiar armónico, con el menor impacto posible de los efectos del cambio climático.

Es claro que los objetivos del milenio en materia de medio ambiente se encuentran lejos de cumplirse, sin embargo, es momento de pensar en generar las condiciones para que la ciudadanía enfrente de la mejor manera los efectos de los fenómenos naturales, que la misma actividad humana ha generado con el paso del tiempo.

Por lo antes expuesto, someto a consideración de esta Honorable Asamblea, la siguiente:

INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE MODIFICA LA FRACCIÓN XIII Y SE ADICIONA UNA FRACCIÓN XIV AMBAS DEL ARTÍCULO 14 DE LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN

ÚNICO. Se adiciona una fracción XIV al artículo 14 ambos de la Ley General de Educación, para quedar como sigue:

Artículo 14.- Adicionalmente a las atribuciones exclusivas a las que se refieren los artículos 12 y 13, corresponde a las autoridades educativas federal y locales de manera concurrente, las atribuciones siguientes:

I a XII…

XIII.- Ejecutar programas en el ámbito de su competencia que difundan y promuevan los elementos básicos de protección civil, mitigación y adaptación ante los efectos que representa el cambio climático y otros fenómenos naturales encaminados a la protección y preservación del medio ambiente.

XIV.- Las demás que con tal carácter establezcan esta Ley y otras disposiciones aplicables.

TRANSITORIOS.

ÚNICO.- El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

TEXTO VIGENTE TEXTO PROPUESTO
Artículo 14.- Adicionalmente a las atribuciones exclusivas a las que se refieren los artículos 12 y 13, corresponde a las autoridades educativas federal y locales de manera concurrente, las atribuciones siguientes:

 

I a XII…

 

XIII.- Las demás que con tal carácter establezcan esta Ley y otras disposiciones aplicables.

 

 

 

Artículo 14.- Adicionalmente a las atribuciones exclusivas a las que se refieren los artículos 12 y 13, corresponde a las autoridades educativas federal y locales de manera concurrente, las atribuciones siguientes:

 

I a XII…

 

XIII.- Ejecutar programas en el ámbito de su competencia que difundan y promuevan los elementos básicos de protección civil, mitigación y adaptación ante los efectos que representa el cambio climático y otros fenómenos naturales encaminados a la protección y preservación del medio ambiente.

XIV.- Las demás que con tal carácter establezcan esta Ley y otras disposiciones aplicables.

Dado en el Salón de Sesiones del Senado de la República, a los 04 días del mes de noviembre de 2015.

[1] “Objetivos de Desarrollo del Milenio Informe 2015”, Organización de las Naciones Unidas, [citado 19-10-2015], en línea, disponible en: http://www.un.org/es/millenniumgoals/pdf/2015/mdg-report-2015_spanish.pdf

[2] Ídem.

[3] Vésase “¿Qué es el cambio climático?”, Centro Mario Molina, [en línea], consultado 29-10-2015, disponible en internet: http://centromariomolina.org/cambio-climatico/temas/educacion-en-cambio-climatico/

[4] Véase “Efectos del Cambio Climático en México”, Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, [en línea], consultado: 29-10-2015, disponible en internet: http://iecc.inecc.gob.mx/efecto-cambio-climatico-en-mexico.php

[5] Véase “Encuesta telefónica sobre cambio climático y al calentamiento global”, (2014), Centro de Estudio Sociales de Opinión Pública, Cámara de Diputados, [en línea], consultado: 29-10-2015, disponible en internet: file:///C:/Users/hp/Downloads/49-Encuesta-cambio-climatico.pdf

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