La guerra contra el narco nunca ha sido contra el narco

La guerra contra el narco nunca ha sido contra el narco

En México enfrentamos una situación muy complicada, atravesamos una crisis de seguridad que pone en riesgo la vida de todos los mexicanos, mañana podría ser cualquiera.

Javier Salomón Aceves Gastélum, de 25 años de edad; Daniel Díaz, de 20, y Marco Ávalos, también de 20, fueron vistos por última vez en el municipio de Tonalá, donde fueron secuestrados por al menos seis personas, que los torturaron y asesinaron.

Ante estos y miles de homicidios más en nuestro país, la sociedad se ha organizado para exigir justicia al Estado mexicano. No sólo se exige una investigación transparente y efectiva y un proceso judicial impecable, también se pide un alto a la absurda estrategia de guerra que ha bañado de sangre a nuestra patria.

La política prohibicionista es un negocio que mantiene tanto la clase política, como el crimen organizado, pues resulta en ganancias multimillonarias cada año. El sistema político mexicano se ha negado a atender las adicciones como un problema de salud pública y ha decidido criminalizar a los ciudadanos incentivando al mismo tiempo actividades delictivas como el tráfico de armas y personas; los homicidios, secuestros y extorsión; cobro de cuotas a empresarios y campesinos y en general una cultura de ilegalidad.

Este panorama sería impensable en México sin la colusión de servidores públicos, desde policías, presidentes municipales y hasta gobernadores.

No es coincidencia que la violencia contra periodistas haya crecido justo cuando la violencia en México estalló en el 2006, pues quienes se atreven a denunciar esta colusión del narcogobierno terminan asesinados y sus victimarios eluden a la justicia con una facilidad escalofriante.

En México decimos basta de violencia. A pesar de las aparentes diferencias que nos dividen en época electoral, todos coincidimos en que no queremos vivir con miedo ni en medio de la violencia; queremos funcionarios honestos y queremos alejar a nuestras familias de los vicios. Para ello, debemos urgentemente cambiar la estrategia.

La legalización de las drogas en México es un asunto pendiente que tanto consumidores como académicos y especialistas en adicciones han señalado como una condición necesaria de un verdadero combate al narcotráfico.

Esta tendencia ya es una realidad en algunos estados de la unión americana, destino final de los narcóticos que en su traslado dejan una estela de muerte en américa latina.

Uno de cada muertos de la guerra contra el narco han sido jóvenes, hijos de familias que jamás recuperan a su ser amado y ante los cuales no hay discurso que valga.

No más más narco gobierno, no más impunidad, no más balas.