La política de la violencia

La política de la violencia

  • Del 2006 al 2017, en el país han sido asesinados 111 alcaldes en funciones, electos y exalcaldes.

De acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de enero a noviembre del año 2017, existieron 37 mil 527 homicidios en el país, por arma de fuego. Cualquier perdida humana a manos del crimen organizado muestra que el Estado no garantiza la paz, la seguridad y por supuesto la vida.

Lamentablemente, los ataques contra de la vida, no se circunscriben al ámbito privado, el espiral de violencia también alcanzó a la clase política; de acuerdo con la Asociación Nacional de Alcaldes, de 2006 al 29 de diciembre de 2017, en el país han sido asesinados un total de 52 Presidentes Municipales en funciones, 9 que fueron electos, pero no asumieron el cargo y 50 ex Presidentes Municipales, dando un total de 111 decesos.

La violencia en contra de actores políticos no ha tenido precedentes como los ocurridos durante el año 2017; en este sentido se puede mencionar como el más violento de los últimos 20 años, pues en menos de 24 horas, en los últimos días del año pasado, fueron asesinados al menos nueve políticos o servidores públicos en diversas entidades del país.

Apenas transcurridas las primeras horas de este 2018, también fue asesinado Sabino Mejía, director de Protección Civil de la localidad de Santiago Ixcuintla, Nayarit. Dos días después, Miguel Ángel Licona Islas, ex presidente municipal de Mixquiahuala, Hidalgo, fue asesinado en su domicilio, junto con su hijo. La situación preocupa de sobremanera y cabe preguntarse ¿Dónde están las autoridades encargadas de proteger a la población?

En medio de un proceso electoral histórico como el que se aproxima, en el cual alrededor de 90 millones de mexicanos podrán ejercer su derecho al voto, para elegir a 3 mil 326 cargos de elección popular en todo el país, y se instalarán 156 mil casillas atendidas por un millón 400 mil mexicanos como funcionarios electorales; y se imprimirán 520 millones de boletas, el tema de la violencia debe ser atendida con urgencia para garantizar la integridad personal de los funcionarios y el libre desarrollo de una jornada democrática.

Si estamos de acuerdo en que las y los mexicanos merecen vivir en un mejor país, coincidiremos en que una democracia auténtica es la única vía para lograrlo.