La sociedad mexicana confía en Obrador

La sociedad mexicana confía en Obrador

La nueva etapa de la guerra sucia se centra en intentar generar desconfianza hacia la figura de Andrés Manuel López Obrador. Para esto se utilizan a empresarios, políticos, “sociedad civil” y hasta a niños.

El Movimiento de Regeneración Nacional es un movimiento pacífico y apegado a la ley, como lo es también la coalición con el PT y PES que lleva por nombre “juntos Haremos Historia” y nuestro proyecto de nación tiene como uno de sus principales objetivos pacificar al país.

Resulta absurdo escuchar a José Antonio Meade insistir en que obrador puede generar pobreza cuando en los primeros dos años de gobierno de Peña Nieto se sumaron 2 millones de mexicanos a las listas de pobreza.

Del mismo modo, quienes fomentaron la corrupción entre empresarios y el gobierno mexicano ahora se ofenden cuando Obrador les llama una minoría rapaz, e inventan un rumor de pérdida de confianza entre el empresariado nacional, cuando estos fueron olvidados para favorecer a unas cuantas empresas que desfalcaron a la nación.

Al contrario, es el empresariado nacional el más interesado en extirpar la corrupción de la función pública.

Acusan a Andrés Manuel de generar violencia cuando fueron los gobiernos del PAN y del PRI los que mantuvieron una estrategia de seguridad a costa de vidas humanas y a costa de la tranquilidad de nuestras familias.

Por cierto, hoy 4 de los cinco candidatos sostendrán un encuentro con víctimas de la violencia y defensa de los derechos humanos de todo el país. No es sorpresa que la ausente sea Margarita Zavala, esposa del responsable directo del baño de sangre en las calles de nuestro país.

Si algo han generado las declaraciones y políticas públicas de Ricardo Anaya, Meade y Jaime Rodríguez es violencia y discordia a través del engaño abierto a la ciudadanía, como hicieron en el primer debate presidencial.

Hoy Obrador tiene la oportunidad de volverse a distinguir de sus competidores. No sólo en el discurso, sino en el contraste de propuestas.

Si recientemente fue aprobada por el PRIAN la ley de seguridad interior que formaliza y legaliza la estrategia de combate a la violencia con más violencia, que ha convertido al territorio nacional en un cementerio, ¿cómo van a mirar a las víctimas y prometerles justicia? ¿Cómo van a decir que sus candidaturas representan un cambio?

Al día de hoy, Andrés Manuel López Obrador es la única alternativa para reconquistar la paz y la tranquilidad que nos arrebataron. Aunque no les guste, y pese a su guerra sucia, tiene la confianza del pueblo mexicano.