Meade y Anaya nunca han ganado una elección

Meade y Anaya nunca han ganado una elección

A 46 días de las elecciones, es importante seguir trabajando en favor de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, y no confiarse de las encuestas que de forma unánime le dan amplia ventaja.

Recientemente Anaya fue increpado en televisión al respecto de sus ingresos, los cuales, dijo, son de aproximadamente de 400 mil pesos mensuales. Esta declaración provocó la indignación de muchos que fue expresada sobre todo en redes sociales con el Hashtag #Conlos400milDeAnaya, donde los usuarios escribían lo que podrían hacer con esa cantidad de dinero.

Pero esos ingresos no siempre fueron tan grandes. Precisamente su patrimonio ha sido señalado más de una vez como sospechoso y ha crecido en proporción con su escalada política, la cual se ha impulsado de apadrinamientos (traicionados) y complicidades.

El mismo Sistema de Administración Tributaria (SAT), ha declarado que Anaya hizo tratos con, cuando menos, una empresa fantasma, tiene investigaciones abiertas en Europa por lavado de dinero y también en México la PGR lo investiga por los mismos delitos.

En menos de 10 años, Anaya pasó de ser el secretario particular de Garrido, gobernador de Querétaro, a presidente nacional del PAN y candidato presidencial, por lo que, según sus palabras, se siente agradecido con la vida, aunque todos sabemos con quién está su agradecimiento, con el PRIAN que lo cobijó en la cámara de diputados con el “pacto por México”.

Por otro lado, Meade, candidato del PRI a la presidencia de la república, también ha hecho su carrera política con favores y complicidades, nunca con el respaldo popular ni a través del voto.

En su paso por la secretaría de Hacienda, de Energía, Relaciones Exteriores y de Desarrollo Social, Meade no había tenido oportunidad de probarse a sí mismo frente al electorado, ni ha tenido experiencia gobernando; por lo que esa estrategia de mantenerlo a salvo de la opinión pública, simplemente lo hizo invisible.

El PRI le apostó a un candidato sin las manchas que esas siglas impregna es sus gobernantes, pero cada vez queda más claro que su candidato es priista de hueso colorado, con el poder incluso de remover a su presidente nacional; e incapaz de romper la disciplina del partido, pues es el único presidenciable que sostiene que el presidente Enrique Peña Nieto es un hombre honesto.

Por demás Obrador se distingue de ellos al mantener una militancia en constante contacto con la ciudadanía y ostentar la experiencia de haber gobernado la Ciudad De México y haberlo hecho bien: reduciendo la incidencia delictiva, impulsando programas sociales, dando pensiones a adultos mayores y becas a estudiantes, atrayendo de forma histórica la inversión extranjera y respetando las libertades que la ciudadanía demanda.

Ante la desinformación y la guerra sucia es imprescindible contar con un análisis histórico que ubique a cada candidato en su justo sitio. A los candidatos del PRIAN, siempre al servicio de una cúpula política y empresarial corrupta, y a Andrés Manuel López Obrador, en una constante lucha social a lado del pueblo mexicano.