Pejenomics contra la rapacidad y la desinformación

Pejenomics contra la rapacidad y la desinformación

Hoy en el día de las madres Andrés Manuel estará de visita por Veracruz, convocando a los jarochos a que se unan a este movimiento que va creciendo en toda la república.

Poco o ningún efecto ha tenido la guerra sucia en el ánimo de los mexicanos. Son sólo los que ven amenazados sus privilegios quienes están desesperados e intentan contagiar ese sentimiento, pero o que ahora recorre a México es una esperanza.

Para contrarrestar el intento de hacer creer a los votantes que Obrador está en conflicto con la clase empresarial, el equipo de campaña ha publicado un documento titulado “Pejenomics”, en donde se esclarecen los lineamientos de la política económica que se pondrá en marcha una vez triunfemos en las próximas elecciones.

Como dato curioso y decisivo para quienes insisten en que AMLO alejaría la inversión, en el documento se informa que durante su administración en la CDMX (entonces DF), de 2001 a 2004, la capital del país atrajo 57.8% de la inversión extranjera en todo el país, y fue el cuatrienio de mayor inversión extranjera en la historia de la capital mexicana, esto, según datos de la secretaría de economía.

4 de los principales compromisos en esta materia son:

  • no aumentar impuestos y no crear nuevos
  • Apoyar la producción de cultivos para no comprar más de los que vendemos
  • Reingeniería del gasto público para un ajuste fiscal
  • Crear un régimen de zona libre para atraer la inversión en la frontera norte

Pero no sólo eso, lo más importante en el proyecto de nación que estamos impulsando en la coalición “juntos Haremos Historia” es crear condiciones de equidad para garantizar que en el mercado la competencia sea pareja y no ocurra lo que ahora: que sólo el 25% de las MiPyME’s (micros, pequeñas y medianas empresas), llegan a los dos años de vida.

En conclusión, de lo que trata el proyecto de nación es de acabar con la desigualdad que genera la pobreza.

En el discurso, todos los políticos hablan de eso: acabar con la pobreza, la desnutrición, el analfabetismo, etc., pero ello no conviene a quienes ejercen el poder económico y político en la actualidad, es por eso que simplemente no podemos ganar la lucha contra la pobreza, porque mientras ponemos un granito de arena, una mafiosa excavadora se lleva toneladas.

Bajo el régimen actual, unas cuantas empresas acaparan la enorme mayoría de los contratos con el Estado, estas empresas “ganan” licitaciones o les son adjudicadas directamente proyectos multimillonarios que han sido infectados por la ambición y la corrupción. Esto tiene una enorme repercusión económica, porque genera sobreprecios descomunales; afecta la confianza de la ciudadanía, porque algunos de esos escándalos salen a la luz; afectan la seguridad y vida de los mexicanos, como en el caso del paso exprés en Cuernavaca, que costó dos vidas humana; pero además, hace que otras empresas pierdan su oportunidad de trabajar honestamente para nuestra nación, lo que las estanca en su proceso de desarrollo.

Por esto es indispensable continuar difundiendo un mensaje de unidad, de lucha consciente e informada y de contención hacia la estrategia de guerra sucia que tradicionalmente emprende el PRIAN contra la oposición.