Políticamente vivos

Políticamente vivos

La generación de los 60’s marcó cambios en buena parte del mundo. La década comenzó con el triunfo de la revolución cubana, en plena guerra fría y en un contexto de dictaduras militares que mantenían un control absoluto de la política al interior de sus Estados, fueran de corte derechista, como la de Haití, o izquierdista, como la de Perú.

El año anterior a la matanza de Tlatelolco ocurrió “la Masacre del 22 de enero” en Nicaragua, cometida contra opositores al gobierno de Somoza, otro dictador que terminaría en el exilio sólo para ser asesinado en un atentado a los 54 años.

El 68 también tuvo protagonismo estudiantil en París, durante la huelga general que tuvo como consecuencia la renuncia del presidente Charles de Gaulle, que marcó el fin de la política de posguerra para Francia, dando paso a una nueva generación.

En México las cosas no eran muy distintas, el PRI ya cumplía 22 años en el gobierno, manteniendo un sistema de privilegios y corrupción al amparo del poder público que agudizaba las diferencias entre sociedad y gobierno, por lo que mantenían una estrategia de persecución y represión de la protesta social que llegó a conocerse como “guerra sucia”.

Genaro Vázquez y Lucio Cabañas (que se forjó como líder estudiantil en la escuela normal rural de Ayotzinapa), habían radicalizado su lucha desde “El Partido de los Pobres” y se habían levantado en armas en Guerrero con una agenda socialista.

En la capital del país, la juventud abrazó los ideales de justicia y transformación social que plasmaron en un pliego petitorio, en el cual entre otras cosas exigía la desaparición del cuerpo de granaderos, la libertad de presos políticos y la derogación del delito de disolución social, que había sido incluido en el código penal federal como parte de la criminalización a la disidencia política.

Los jóvenes habían aportado una nueva esperanza de construir un gobierno democrático y popular. Llevaron música a las manifestaciones y se apropiaron de la gráfica de los juegos olímpicos para visibilizar sus propias demandas a todo el mundo.

3 días después de honrar a nuestras fuerzas armadas en la ceremonia del 15 de septiembre, el ejército entró a Ciudad Universitaria, y el 2 de octubre en la plaza de las tres culturas, dispararon sus armas contra jóvenes que luchaban por vivir en un país libre y democrático.

La prensa fue una aliada fiel del oficialismo que permitió al PRI gobernar por más tiempo que ninguna otra agrupación política en el continente.

Con el inicio de la verdadera transición política que trajo consigo el triunfo electoral del año pasado, Claudia Shenbaum cumplió con un punto que seguía pendiente en su pliego petitorio, la disolución del cuerpo de granaderos, y la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, dirige una campaña de liberación de presos políticos.

Los muertos de nuestra historia no deben ser plataforma política de ningún partido, la mejor manera de honrarlos es manteniendo vivo su recuerdo para que nunca más haya un 68.