Todos somos Cinthia

Todos somos Cinthia

                                                                                                                                                                                                                  A los familiares y amigos de Cinthia.

 

La tarde del sábado se dio a conocer una noticia que nos indignó y lastimó a todos los zacatecanos. Las autoridades encontraron el cuerpo, sin vida, de una estudiante de prepa 1 de la Universidad Autónoma de Zacatecas, en un arroyo de la colonia Orquídeas, municipio de Guadalupe. La víctima responde al nombre de Cinthia Nayeli Vázquez.

 
A través de estas líneas expreso mi solidaridad y mis condolencias a los familiares y amigos de esta jovencita. Al tiempo de exigir al gobierno de Alejandro Tello que de con los responsables de este crimen y que renuncien, sí, que renuncien. Un día sí y el otro día también, ya es cotidiano que la vida de los zacatecanos se exprese en clave de miedo, en la zozobra, por la inseguridad y la violencia que están desatadas y cada día se expresan con mayor sadismo e impunidad.

 
Le recuerdo que al que hoy mal gobierna la entidad, que se comprometió a que si no daba resultados en materia de seguridad se iba a ir, ese fue el compromiso plasmado en el “Contrato con Zacatecas”. Hoy, hay datos, indicadores y argumentos de sobra, desde el Sistema Nacional de Seguridad Pública, pasando por el INEGI, hasta llegar a organizaciones de la sociedad civil, como el Semáforo Delictivo, que señalan que en Zacatecas, desde que llegó Tello al gobierno, delitos de alto impacto como homicidios, secuestros, entre otros, se han disparado y están por arriba de la media nacional. En pocas palabras, somos una de las entidades más inseguras y peligrosas.

 
La violencia contra las mujeres es alarmante. Hasta el momento, son 12 estados del país que tienen alerta por violencia de género. Es claro que las autoridades, como el caso de Zacatecas, han sido omisas en generar condiciones de igualdad y seguridad para las mujeres.

 
Cada día es más fuerte el grito de nuestra sociedad que señala: ¡Ni una más, ni una menos! Señores responsables de la seguridad de Zacatecas, ¡basta del exceso de justificaciones y de la falta de resultados, si no pueden con el paquete renuncien!

 
Nos duele el caso de Cinthia, ¡Todos somos Cinthia!, porque en efecto, todos los zacatecanos y zacatecanas estamos expuestos día a día a la inseguridad y a la violencia, situación agravada por la incompetencia e indolencia de unas autoridades que no dimensionan el grado de responsabilidad que tienen, mucho menos saben cómo dar respuesta a una demanda social tan apremiante de la población, como lo es garantizar sus derechos, libertades, integridad física y la paz y el orden público.