Trabajamos más, producimos más y ganamos menos

Trabajamos más, producimos más y ganamos menos

En campaña, hace casi seis años Enrique Peña Nieto tenía un slogan que decía: “Vas a ganar más” y a su vez corría una campaña sucia en contra de obrador que lo marcaba como un peligro para la economía familiar ¿a quién le dio la razón el tiempo? Al movimiento de regeneración nacional.

El Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señala que de abril de 2015 a octubre de 2017, la Canasta Alimenticia Recomendable (CAR) pasó de 201.01 pesos a 245.34 pesos, es decir, se encareció 44.33 pesos en este lapso, mientras el aumento en el salario mínimo, en este mismo periodo, no llegó ni a los 10 pesos.

La pérdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora en este sexenio es el peor en 30 años, pese a que México es el segundo país más productivo de América latina. Cada año aumenta la cantidad de horas que un trabajador debe laborar para sostener a su familia.

La pérdida acumulada del poder adquisitivo en treinta años, del 16 de diciembre de 1987 al 26 de octubre del 2017, es de 80.8 por ciento. En el año anterior, con el salario mínimo únicamente se podía adquirir el 32.62 por ciento de la canasta, por lo que, para adquirirla por completo, era necesario laborar 24 horas y 31 minutos.

El reporte titulado “México 2018: Otra derrota social y política a las clases trabajadoras, señala que en 1987 al trabajador le quedaban 19 horas y 7 minutos para transportarse, comer, asearse, convivir con su familia, salir a pasear, dormir, etcétera, en 2016 esa cifra perdió 19 horas y para el descanso quedaban sólo 7 minutos; actualmente, al día le faltas 31 minutos para lograr la adquisición de la CAR.

Pero no sólo eso, al gobierno de Pena Nieto no le bastó con hacer añicos el poder de compra de la clase trabajadora, 22 de sus gobernadores desfalcaron al erario público la cantidad de 258 mil 829 millones 185 mil pesos (según la misma Auditoría Superior de la Federación).

Esta enorme cantidad de dinero es seis veces el presupuesto anual de la UNAM, que es de 43 mil 196 millones de pesos.

En conclusión, el PRI tiene una enorme deuda con la sociedad mexicana, tanto por su incompetencia a la hora de diseñar e implementar políticas públicas en materia de economía familiar, como en el manejo de recursos públicos.

Si el gobierno no atiende estos dos importantísimos puntos ¿de qué sirve?

Como ciudadanos no podemos recontratar a un empleado que roba, no hace su trabajo y miente. Este primero de julio los despediremos y tomaremos las riendas de nuestras finanzas, de nuestra administración pública.

Quizá la única buena noticia de todo esto es que este sexenio llega a su fin y con ello llega una nueva esperanza, una nueva posibilidad de cambiar la historia, de hacer historia.