Zacatecas: gobierno desorganizado contra crimen organizado

Zacatecas: gobierno desorganizado contra crimen organizado

Inseguridad y violencia no es un slogan, una frase política o, como alguno que otro despistado ha querido suponer, un tema electoral. No. Se trata de la triste y cruda realidad que a diario tienen que enfrentar los habitantes de Zacatecas, por la incapacidad de un gobierno gris, incapaz y corrupto, de cumplir con la obligación primaria de cualquier organización social y política, llamada Estado.

​Datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de la propia procuraduría de la entidad, de organizaciones civiles dedicadas a monitorear los índices delictivos como Semáforo Delictivo, entre otras fuentes, son claros y contundentes: la inseguridad y la violencia están desatadas, crecen y crecen, lo peor es que cada día se manifiestan con mayor sadismo e impunidad.

​En promedio, en Zacatecas, diario se comenten 2 ejecuciones; enero fue el mes más violento en la entidad, durante los últimos 3 sexenios, con 75 homicidios; en lo que va del año, suman 192 homicidios, 31% más que en el mismo periodo de 2016. En suma, hay una evidente e innegable crisis de violencia en Zacatecas en estos 7 meses de 2017; y los focos de la incidencia delictiva, son: homicidio, secuestro, extorsión, robo a comercio y violación.

Hay que puntualizar que en más del 90% de los casos de privación de la vida, ni averiguación previa hay.  La explicación “oficial”, de que todos estos muertos -o los miles de desaparecidos que no se contabilizan- se deben a “un ajuste de cuentas entre delincuentes”, a “un pleito entre criminales” o a “una guerra entre pandillas”, cae por su propio peso, ya no lo cree la sociedad.

Lo he dicho antes y lo vuelvo a señalar, el cáncer de la inseguridad y violencia, lejos de contenerse o reducirse ha hecho metástasis. La culpa no es del paciente, sino de los médicos que fallaron en el diagnóstico y en la terapia aplicada. Alejandro Tello y su administración, lejos de extinguir el tumor, lo han propagado. Esto es consecuencia de que es un gobierno corrupto y corruptor.

Los problema de esta administración no sólo son el atraso y su incapacidad para responder a una exigencia ciudadana de primer orden, como la seguridad, ¿Puede haber pruebas más contundentes del fracaso de este gobierno que estas cifras oficiales? Lo que vivimos los zacatecanos se resume en una frase: gobierno desorganizado contra delincuencia organizada.